¿Cómo era George H. Fisher?

traducido con autorización de un artículo en inglés por ZionsHerald*

Muchos conocemos a George H. Fisher como el autor de la porción de Ezequiel del libro The Finished Mystery (El Misterio Terminado), y sabemos que fue uno de los hermanos que estuvieron encarcelados junto con J. F. Rutherford, pero, ¿sabemos algo más sobre él? Los periódicos son una buena ayuda para el investigador a la hora de encontrar datos fríos y evidencia documental de los individuos, pero ¿qué clase de personas eran? ¿Qué clase de persona era George H. Fisher?

El periódico de estudiantes de la Biblia, St. Paul Enterprise (posteriormente renombrado como The New Era Enterprise) de aquellos tiempos puede ayudarnos a determinar qué tipo de persona era Fisher por medio de unas cuantas breves descripciones de su personalidad a inicios de los 20s.

La gran mayoría de los discursos documentados de Fisher eran de naturaleza profética, pero de acuerdo con el Enterprise del 14 de noviembre de 1922, él también hablaba sobre el amor como “La cosa más importante”.

En español dice:

La Cosa Más Importante

G. H. Fisher:

Hay una cosa tan importante para nosotros que sin ella no hay paz – Si no la tenemos, somos una mera farsa. No importa qué tan espléndido uno sea como orador, si le falta esta cualidad, bien podría ir por ahí sonando un platillo. Sin importar qué tan celoso sea en el servicio, al beneficiar en mucho a otros, sin esto, uno mismo no se beneficia personalmente de los propios esfuerzos. Uno puede ser tan celoso como para caer en prisión o para ser quemado en la hoguera, pero no sirve de nada si falta lo más importante. Aunque uno entienda toda la Biblia, el entero plan de Dios, y todos los secretos de las cosas profundas, a menos que tenga esto, no es nada, un cero, y encontrará su porción en la muerte segunda. Y en la edad por venir, a quienquiera que le falte esto tendrá la misma suerte para siempre.

El nuevo testamento habla de dos tipos de amor. Uno es el que florece naturalmente en las relacionas, ambientes o circunstancias como un sentimiento. Esta no es la cosa con la que por sí sola se puede obtener vida eterna.

El St. Paul Enterprise del 9 de octubre de 1917 menciona que George H. Fisher no se consideraba hábil para hablar, pero definitivamente era un maestro que sabía de lo que hablaba, y podía mantener a una audiencia hechizada.

En español dice:

El discurso planeado a ser dado por el hermano Van Amburgh de Betel fue por acuerdo mutuo puesto a un lado en favor de ese discurso lleno de alma e inspiración del que hemos escuchado mucho, el cual fue pronunciado en la asamblea de Westfield en septiembre por el hermano Geo. H. Fisher de Scranton, escritor de la mitad del tomo 7. Oh, que cada amigo de la Verdad lo hubiera escuchado llevar a casa puntos de verdad, corroborando el arreglo del Templo y del Tabernáculo en su estilo simple y altamente efectivo. El discurso es uno de los más convincentes jamás pronunciados sobre verdades bíblicas. Él tomo como su templo, el “Santuario Divino”, e hizo que el templo de la visión de Ezequiel fuera tan vívido que uno pudo empezar a ver esta maravillosa estructura construirse ante uno en todo su esplendor y realismo. La fuerza de este hermano reside en su maravillosa habilidad de retratar y conectar fielmente la presentación bíblica. No sorprende que haya sido escogido por el Señor para participar en la producción del Séptimo Volumen. El hermano asegura no tener habilidad como orador, pero definitivamente es un maestro, y uno que sabe de lo que está hablando. Nadie puede escucharlo por una hora sin quedar plenamente convencido de que “El misterio Terminado” es realmente el tomo 7 de la serie. Él trae a la luz este hecho con una irresistible fuerza y sin pretensiones. Lo único malo es que su discurso tiene fin. Dos veces habla el hermano, y dos veces tiene a la audiencia como hechizada. Qué maravilla haber podido disfrutar de sus servicios en esta asamblea que nunca será olvidada. Habiendo escuchado comentarios tan favorables de su discurso en Westfield, se han hecho fuertes las intenciones de llevarlo a Pittsburgh. Y esto es lo que ha ayudado tanto a hacer de esta asamblea una que será recordada por mucho tiempo como la más elevadora espiritualmente.

El New Era Enterprise del 12 de julio de 1921 describe el tipo de orador que era Fisher describiéndolo como de “oraciones tersas y estilo didáctico”

En Español dice:

Un absorbentemente interesante discurso por el hermano Fisher fue lo siguiente. Todos los que han escuchado al hermano Fisher dirigirse a los amigos están familiarizados con sus oraciones tersas y estilo didáctico. Como de costumbre tuvo a la audiencia siguiendo de cerca su discurso, pinchando sus carros con sus preguntas abruptas y respondiéndolas más o menos al unísono y acertadamente…

El número del 20 de noviembre de 1917 del Enterprise menciona que cuando discursaba sobre el templo de Ezequiel usaba un diagrama que era literalmente más grande que una puerta de granero.

En español dice:

Por la noche los amigos tuvieron el placer de escuchar al hermano Fisher de Scranton, Pa., el escritor de la parte de Ezequiel de “El Misterio Terminado”. Él usó su diagrama del templo de Ezequiel, el cual era literalmente más grande que una puerta de granero. Pero hizo muy vívidos los altos y santos pensamientos contenidos en símbolo en la visión del profeta, las cuales cosas no son para el mundo, sino solo para los que pertenecen al Señor…

El New Era Enterprise del 28 de junio de 1921 nos informa de la habilidad musical de Fisher al mencionar que él tocaba un gran órgano de 70 tubos.

Por la noche el hermano Fisher tocó el enorme órgano de 70 tubos, seguido de otro discurso por el hno. Herr, sobre Mateo 24:14

Del himnario de aquellos años podemos ver que Fisher además escribió himnos. Los himnarios Zion’s Glad Songs números 1 y 2 publicados por M. L. McPhail contienen dos himnos escritos por Fisher.

A Little Talk with Jesus” (Una pequeña charla con Jesús) es un himno con letra de Gertrude W. Seibert y música por G. H. Fisher.

Ambos autores de El Misterio Terminado tienen un himno que escribieron juntos. “What a Triumph of His Grace” (Que gran triunfo de Su Gracia) tiene letra por Clayton J. Woodworth, y música por George H. Fisher.

Aunque no podemos escuchar grabaciones de la voz o estilo de hablar de Fisher, la historia ha traído a la vida por medio de una grabación moderna uno de los himnos de Fisher. Este himno probablemente no ha sido escuchado por más de cien años desde que McPhail se alió con el grupo disidente New Covenant (Nuevo Pacto) y su libro de himnos cayó en desuso rápidamente. Muchos de los himnos que estaban en los libros que él publicó no continuaron en los otros cancioneros de los Estudiantes de la Biblia.

¡Que lo disfruten!

artículo original: https://truthhistory.blogspot.com/2020/07/what-was-george-h-fisher-like.html

One Comment

  1. Douglas Alvarado (Costa Rica)
    28 diciembre, 2020
    Reply

    Un maravilloso miembro del rebaño pequeño.

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