Himnos, cánticos y canciones. La historia de la música teocrática.

La primera canción que se registra en la Biblia es la que se encuentra en Éxodo 15:1-21, misma que entonaron los israelitas después de que Jehová derrotó a los egipcios en el mar rojo. Sin embargo, la música ha acompañado la adoración a Jehová desde mucho antes. Job 38:7 menciona que cuando Jehová colocó los fundamentos de la tierra, los ángeles “Gozosamente clamaron a una”, lo que da a entender que hubo algún tipo de coro o canción de alegría por la creación.

Desde que los estudiantes de la Biblia se organizaron en la década de 1870 y comenzaron a recuperar la manera correcta de adorar a Dios, lo hicieron acompañados de canciones de alabanza. Y desde tan temprano como 1879 (antes de que se publicara el primer libro de la serie Estudios de las Escrituras), los Estudiantes de la Biblia ya habían publicado su primer cancionero. Esta es una recopilación histórica de todos los cancioneros que hemos utilizado en la adoración a Jehová, realizada por Miquel Ángel Plaza-Navas, y reproducida en este blog con su consentimiento.*

1879
Songs of the Bride – (Cánticos de la Novia) – 12 cm

Primer cancionero oficial de los Estudiantes de la Biblia, con 144 canciones, cuyo título alude a los deseos y esperanzas de la novia de Cristo. Fue una de las primeras publicaciones editadas por la Sociedad Watch Tower. En su introducción se lee: “Hemos sentido por largo tiempo la necesidad de un cancionero que contuviera un mayor número de canciones espirituales libres de contenido teológico objetable[…] hemos seleccionado las canciones más idóneas para las necesidades y deseos de los cristianos más maduros y consagrados”.

1890
Poems & Hymns of Millennial Dawn – (Poemas e Himnos de la Aurora del Milenio) – 16 cm

Es, quizás, una de las publicaciones más emblemáticas, pues se consideraba como un volumen adicional a los escritos de C. T. Russell, Millennial Dawn (Studies in the Scriptures), indispensable para las reuniones. Se anunció en el número de mayo de 1890 de Zion’s Watch Tower como una “agradable sorpresa para todos […] una selecta colección de salmos e himnos y cánticos espirituales para ayudar al pueblo de Dios a cantar y celebrar con melodía en sus corazones al Señor”. Constaba de dos partes claramente diferenciadas: 151 poemas y 333 canciones. En 1905 se publicó un cancionero que contenía únicamente la letra y música de dichas canciones.

1896
Zion’s Glad Songs of the Morning – (Cánticos matutinos de alegría de Sión) – 30 cm

El número del 1 de febrero de 1896 de la revista Zion’s Watch Tower, se dedicó íntegramente a la música. Contenía exclusivamente 11 canciones con su letra y partitura, escritas y compuestas por Estudiantes de la Biblia. De este número se dijo que “cantar la verdad es una buena forma de inculcarla en las mentes y corazones del pueblo de Dios”. Iba destinado principalmente a un uso familiar. No hay que olvidar que, hasta la llegada de los medios de comunicación, en pleno siglo 20, el entretenimiento en los hogares se basaba en la lectura de poemas o pasajes literarios, entonar juntos canciones populares o religiosas, tocar instrumentos, etc.

1900
Zion’s Glad Songs – (Cánticos Alegres de Sión) – 20 cm

Aunque ya se disponía de un himnario oficial para las reuniones, también se permitió la edición de otros cancioneros complementarios. Por ejemplo, en 1900 se publicó este folleto con 82 canciones. Aunque llegó a ser utilizado en asambleas y, probablemente, en algunas congregaciones, en realidad iba dirigido al ámbito familiar. Se presentó con el deseo de que “este pequeño libro ocupe un buen lugar en nuestra adoración”. La mayoría de aquellas canciones fueron obra de un Estudiante de la Biblia compositor de cierto renombre en aquellos años. Se editaron otros en 1907 y 1908.

1905
Hymns of the Millennial Dawn – (Himnario de la Aurora del Milenio) – 18 cm

Contiene las 333 canciones del himnario de 1890, con la novedad de incluir también la partitura. En la adoración matutina de la familia Betel acostumbraban a entonar antes del desayuno una de estas canciones acompañadas de un órgano. Entre 1909 y 1927, se incluía en The Watch Tower el número de la canción que entonarían cada día para que cualquier familia pudiera hacer lo mismo en su hogar. El programa de las asambleas incluía sesiones de 10 o 15 minutos dedicadas exclusivamente a cantar. Es el cancionero que durante más tiempo ha sido utilizado en las reuniones, desde 1890 hasta 1928 (38 años).

1916
Angelophone Hymns – (Himnos Angelófonos) – 19 cm

En 1916, Russell tuvo la idea de proporcionar a los Estudiantes de la Biblia unas grabaciones para que pudieran escuchar en sus hogares una serie de canciones y discursos. Se editaron 50 de estas grabaciones. Eran discos de pequeño formato con 2 minutos de sonido por cada cara. En una de las caras se incluía una canción religiosa, normalmente extraída de la colección de Hymns of the Millennial Dawn, y en la otra cara un breve discurso de Russell centrado en el tema de la canción. La parte musical fue grabada por un reconocido tenor de la época. Este cancionero contenía en una página el texto del discurso y en la página opuesta el texto con la partitura de la canción.

1919
Himnario de la Aurora del Milenio

En 1919, se publicó en español una adaptación del cancionero Hymns of the Millennial Dawn, con 155 canciones. En 1925 se hizo una segunda edición que ya contenía 186. En su prefacio indicaba: “Dándonos cuenta de la necesidad de un himnario para aquellos cristianos que de entre las gentes de habla española se regocijan en espera de la prometida Restauración de todas las cosas, hemos emprendido la publicación de éste”. Este fue el cancionero que los primeros Estudiantes de la Biblia de México y España empezaron a utilizar en sus reuniones en los años 20 y 30 del siglo pasado. Sin embargo, debido a la ley de cultos en México y a la Guerra Civil y posterior dictadura en España, no se pudo reanudar el canto en nuestras reuniones hasta 1970 en España y 1990 en México.

 1925
Kingdom Hymns – (Himnos del Reino) – 20 cm

En 1925, J. F. Rutherford autorizó la publicación de un cancionero infantil. Contenía 80 canciones. Entre los años 20 y 40 del siglo pasado en las congregaciones de los Estudiantes de la Biblia era normal que se organizaran clases infantiles y juveniles. En ellas se daba instrucción por separado a los más jóvenes mediante alguna publicación bíblica. Con posterioridad se vio más apropiado que niños y jóvenes estuvieran en las reuniones junto a sus padres y demás miembros de la congregación recibiendo la misma instrucción en conjunto.

1928
Songs of Praise to Jehovah – (Cánticos de Alabanza a Jehová) – 20 cm

Después de casi 4 décadas de utilizar Hymns of the Millennial Dawn, en 1928 se presentó esta nueva colección de 338 cánticos, el más extenso hasta la fecha. Es el primero en el que se le da más relieve al nombre de Dios, Jehová. Debe tenerse en cuenta que aunque no se adoptó el nombre oficial de Testigos de Jehová hasta 1931, en la introducción de este cancionero se indicaba que “Se ha designado estos himnos como Canciones de alabanza a Jehová, puesto que se busca exaltar su nombre por encima de todo”. Con este cancionero se empieza a abandonar el uso de palabras como “himno” o “himnario”, en favor de palabras como “cántico” o “cancionero”.

  1944
Kingdom Service Song Book – (Libro de Cánticos del Servicio del Reino) – 21 cm

Entre 1938 y 1944 prácticamente se dejó de cantar en las reuniones de los Testigos de Jehová. Bajo la dirección de N. H. Knorr esta situación cambió, y ya en la asamblea de 1944 Anunciadores Unidos, se anunció: “Es apropiado y le agrada a Dios que sus siervos terrestres alcen sus voces para cantar literalmente”, tras lo cual se repartieron 25,000 ejemplares de este folleto con 62 canciones y una llamativa cubierta roja. Es el primero en el que ya no se hace ninguna mención de la autoría de las canciones. Es uno de los cancioneros que menos tiempo ha estado en uso, tan solo 6 años, entre 1944 y 1950.

Década de 1940
Cánticos para los Testigos de Jehová – 14 cm aprox.

En los países de habla hispana, particularmente en México y Argentina, en la década de los 40 la organización editó algunos folletos pequeños con canciones para el uso durante las asambleas, los cuales se entregaban a los asistentes a estas. Estos folletos contenían números diferentes de páginas, algunos de tan solo 7 y algunos de hasta 20 páginas.

1950
Cánticos de Alabanza a Jehová – 18 cm

Durante la asamblea Aumento de la Teocracia, se presentó este nuevo folleto con 91 canciones. Se hizo un gran esfuerzo por modernizar el lenguaje utilizado, basándose en la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras para las letras de las canciones. En este cancionero se incluyó una de las canciones más conocidas por los Testigos de Jehová de todo el mundo, con el título “Forward! You Witnesses!” (¡Adelante, Testigos!), escrita por Erich Frost mientras estaba preso en un campo de concentración Nazi. Se hicieron versiones en 18 idiomas con una impresión de tres millones de ejemplares. En español se publicó en 1953 y se utilizaba cuando las circunstancias lo permitían, ya que no estaba permitido cantar en las reuniones de congregación.

1966
“Cantando y acompañándose con música en su corazón” – 18 cm

El característico color rosa de sus cubiertas fue un signo claramente distintivo de este cancionero con 119 canciones. El objetivo era: “el cantar estos cánticos grabará en nuestros corazones y mentes verdades vitales y nos fortalecerá en nuestra determinación de servir a Jehová y ser leales a Él y a los compañeros cristianos”. La procedencia de sus canciones era muy diversa pues se incluyeron melodías y textos suministrados por Testigos de Jehová de muchos diferentes países. Una de las canciones más recordadas que se incluyó en este cancionero es From House to House (De casa en casa) escrita por el mismo Harold King mientras estuvo prisionero en China. Publicado en español en 1969

1984
Canten alabanzas a Jehová – 17 y 24 cm

Se presentó en las asambleas Unidad del Reino en 1983, aunque no se empezó a utilizar en las congregaciones hasta 1984. Toda la música y letra de su contenido, 225 canciones, provienen exclusivamente de testigos de Jehová. La partitura musical abandona el modelo clásico para cuatro voces (soprano, contralto, tenor y bajo) y se presenta en una armonía más sencilla para piano a la que también se le añadió acordes para guitarra. Sus cubiertas interiores estaban bellamente ilustradas con escenas musicales del templo de Jerusalén y del rey David. Se hicieron ediciones en letra grande, en Braille para invidentes y en grabaciones en lengua de señas. Se llegó a editar en más de 100 idiomas.

En español se publicó en 1986 y fue el primer cancionero con el que se pudieron entonar cánticos en las reuniones en México con total libertad.

2009
Cantemos a Jehová – 16 y 23 cm

Se presentó en las asambleas ¡Manténganse alerta! De 2009 y se empezó a utilizar en enero de 2010. Contenía 135 canciones. Se editó simultáneamente en más de veinte idiomas. Se simplificaron las melodías y se añadieron estribillos que realzaran mejor las ideas principales; se escogieron expresiones que fueran fáciles de recordar y que se pudieran comprender mejor a la hora de cantar. En el anuncio de su publicación se dijo que “La música que eleva el espíritu y que alaba a Jehová nos ayudará a fijar la atención […] en lo verdaderamente importante: las cosas espirituales. Las letras de nuestros cánticos del Reino nos harán recordar pensamientos bíblicos e impedirán que nos desviemos del camino cristiano”. Desde el 2011 se pudo descargar desde la página jw.org en unos 200 idiomas. En 2014 se revisó este cancionero actualizando algunas de las letras, y se añadieron nuevas canciones llegando a tener un total de 154.

2017
Cantemos con gozo a Jehová – 16 y 23 cm

Se anunció en la reunión anual de la Watch Tower el 1 de octubre de 2016. El hermano Stephen Lett, al dar el anuncio, explicó que un motivo por el que se revisó el cancionero anterior fue para adaptar la letra de las canciones a la revisión en inglés de 2013 de la Traducción del Nuevo Mundo. Esto supuso eliminar o cambiar las expresiones que ya no aparecen en esta revisión. Además, se añadieron canciones que hablan de la predicación y que expresan gratitud por el rescate. Además, se produjo en el mismo tipo de encuadernación que la edición revisada de la TNM. (w17-11 p-3-7). Las 151 canciones originales de este cancionero se hicieron disponibles en el sitio jw.org. En español se dejó de usar el término “cántico” en favor del término “canción”.

A partir de 2017, además, se proveyeron versiones grabadas en orquesta para el uso en las reuniones, a diferencia de las versiones de piano que se usaban anteriormente. Además, la organización produjo videos con la letra de las canciones para proyectar en las pantallas de salones del reino y asambleas, lo cual ha resultado en que la mayoría de los asistentes ya no utilicen los libros físicos en las reuniones, sino lean directamente de la pantalla o en sus dispositivos móviles.

Desde 2018 se han ido añadiendo nuevas canciones al repertorio que se entona en las reuniones, dichas canciones son tomadas de los programas mensuales de JW Broadcasting y aún no se han editado en cancioneros impresos. Otra de las características de las nuevas canciones es que las grabaciones ya no son solamente con orquesta, sino que se han agregado algunas interpretadas con instrumentos “populares” como guitarra y batería, y también se han hecho con ritmos más modernos.

¿Qué sigue? Aún no lo sabemos, pero lo que ha quedado demostrado es que la música siempre ha sido una manera importante de alabar a Jehová y lo seguirá siendo mientras haya un oído que la escuche.

*Se añadieron algunos datos actualizados a la información original proporcionada por MAPN. Las fotografías también son propiedad de MAPN y son reproducidas con su autorización, con excepción de las siguientes: 1940s, 2009 y 2017.

Para más información sobre el trabajo de MAPN sobre la música y los testigos de Jehová vea los siguientes enlaces:

http://hdl.handle.net/10261/75500

http://hdl.handle.net/10261/3215

3 Comments

  1. Ángeles Ramírez
    8 agosto, 2019
    Reply

    Muchas gracias

  2. Irene Tohà Solé
    9 marzo, 2020
    Reply

    Me encantan estos cánticos a Jehová,Cantemos con gozo y cantemos a Jehová,son muy bellas las melodias con sus hermosas canciones.Siempre las escucho.

  3. Douglas Alvarado (Costa Rica)
    2 julio, 2020
    Reply

    Cuando cantábamos (antes del cancionero de 1969, en español) teníamos un piano en el salón, en San José, Costa Rica.. Pero a partir de este cancionero “Cantando y acompañándose con música en su corazón”,, color rosa oscuro, vino la novedad de los discos de vinilo. Se cantaban dos estrofas, luego el disco traía un breve interludio y luego se entonaba la tercera estrofa. Era todo un privilegio ser encargado de manejar el tocadiscos

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