¿Qué pasó con Roberto Montero?

La obra de los testigos de Jehová en México se remonta al año 1893. Para tener una idea de lo que estamos hablando, en ese año Charles Taze Russell tenía 41 años de edad. La revista Zion’s Watch Tower (hoy La Atalaya) tenía 14 años en circulación y solo se habían publicado los primeros tres tomos de La Aurora del Milenio. Por supuesto nada de este material estaba disponible en español.

En ese año una persona de apellido Stephenson solicitó a la sucursal de Estados Unidos publicaciones con el objetivo de predicar en México con ellas. Desde ahí hasta 1917 hubo pocas personas aisladas que se interesaron en la verdad del reino. En ese año el joven Abel Ortega, un hermano recién convertido organizó reuniones y llegó a tener un grupo de más de 30 personas reuniéndose en la ciudad de México, hasta que solo dos años más tarde, en 1919 el mismo Ortega abandonó la verdad y el grupo se disolvió.

Sin embargo, quedaron muchos individuos en varias partes del país que seguían interesados en las verdades bíblicas como eran presentadas por la Watchtower, y había que atender a esas personas.

Aquí es donde entra en escena el personaje que nos atañe en esta ocasión.

El anuario de 1995 menciona que Roberto Montero visitó México tan solo un año después del fiasco de Abel Ortega y se puso en contacto con los interesados en distintas partes del país. Tiempo después, en 1932, ya había una sucursal en México y J. F. Rutherford estuvo unos días de visita en ella. Al final de su visita destituyó al superintendente de la sucursal, y aquí vuelve a entrar en escena Montero. En 1933 llegó para hacerse cargo de la sucursal de México y así lo hizo hasta el año de 1943, cuando al parecer, si nos basamos únicamente en los registros de la organización, desapareció del universo.

Nunca más se le vuelve a mencionar en una publicación de la organización. En los anuarios antiguos, donde aparecía la lista de los ministros ordenados, aparece hasta 1943. En la historia oficial que narra el anuario de 1995, no se vuelve a hacer mención de él. Incluso en Betel de Centroamérica, en la exposición donde aparecen las fotografías de todos los hermanos que han dirigido la sucursal de México, aparece el nombre de Montero pero no su fotografía.

En vista de la importancia del trabajo de Roberto Montero en México, y de lo útil que fue para los intereses del Reino, vale la pena conocer un poco más a este hombre y tratar al menos de desentrañar el misterio de su desaparición. Tras una exhaustiva investigación he logrado recopilar alguna información biográfica, que a continuación expongo:

Deogracias Montero tenía alrededor de 60 años de edad cuando se casó por segunda ocasión. Él y su nueva esposa, Julia Varón, tuvieron un hijo el 11 de enero de 1893, y decidieron llamarlo Roberto Jorge Montero Varón. Cuando Roberto tenía 11 años de edad, Julia murió, y Deogracias contrajo matrimonio por tercera vez con una mujer que tenía sus propios hijos. A la nueva esposa de Deogracias no le agradaba el joven Roberto, e insistió para que Deogracias dejara de pagar la educación del niño, en un tiempo en el que, en Colombia, no había educación pública disponible para todos. El pequeño Roberto, al no tener la oportunidad de continuar su educación, y molesto por la preferencia que se les daba a sus medio hermanos, se fue de casa a la edad de 13 años. Vivió en las calles de Bogotá, sobreviviendo como pudo.

Firma de Roberto Montero en un libro “Daily Manna”, confirma su fecha de nacimiento el 11 de Enero.

A la edad de 15 años, alguien le dijo que en Cuba había mejores oportunidades de trabajo, así que decidió ir hacia allá. Se coló como polizón en un barco que iba para Cuba. A bordo del barco lo encontró un pasajero americano, quien en lugar de denunciarlo se hizo su amigo, le proveyó comida durante el viaje y le aconsejó que si realmente quería mejores oportunidades debería ir a Estados Unidos, no a Cuba. Roberto siguió su consejo y permaneció en el barco hasta que este llegó a Nueva York. Nadó hasta la costa y así llegó a suelo americano en 1908.

Cuando llegó a Nueva York no hablaba inglés, pero lo aprendió rápido en las calles. A los pocos meses de haber llegado consiguió trabajo en la fábrica de galletas Nabisco. Por las noches asistió a la escuela para adultos. Le maravilló descubrir que la educación en las escuelas de la Ciudad de Nueva York era gratuita, y la variedad de cursos que había disponibles para estudiar por las noches.

Estudió primero inglés, y después mecanografía. Siempre sediento de conocimiento y con una gran dedicación, rápidamente se convirtió en un mecanógrafo muy veloz. Estudió la operación de las máquinas de linotipia, y esto se convirtió en su carrera y su medio de vida. Siendo un operador hábil, encontraba trabajo a dondequiera que iba. Hizo también trabajos de copiador y corrector de pruebas. A pesar de que el inglés no era su lengua materna, su conocimiento de las reglas de gramática y puntuación era tal que tenía una excepcional habilidad para detectar los errores de los hablantes nativos.

De alguna manera, logró regularizar su estatus de inmigración en los Estados Unidos. Sus registros de inmigración muestran una fecha de entrada al país de 1912, pero para entonces él ya había estado viviendo en los Estados Unidos sin documentos legales por algunos años. De alguna forma, consiguió la residencia legal permanente. Nunca obtuvo la ciudadanía americana.

En 1910, comenzó a asistir a los servicios religiosos de los Estudiantes de la Biblia en la sede de la Sociedad Watchtower en Brooklyn. El conocimiento bíblico que aprendió ahí llenó un gran vacío que sentía en su vida, y se volvió un ferviente Estudiante de la Biblia. En 1914 se bautizó y llegó a formar parte de la familia Betel en Brooklyn, conoció a C. T. Russell y rápidamente llegó a ser diácono y orador autorizado de la organización. En una publicación de 1915 aparece en la lista de “Diáconos oradores foráneos”, encargado de dar conferencias bíblicas en español.

Foto tomada del folleto “A Great Battle in the Ecclesiastical Heavens”, 1915

En octubre de 1916 Charles Taze Russell falleció, y J. F Rutherford lo sucedió como presidente de la sociedad Watchtower. Rutherford conocía bien a Montero, y confiaba en sus habilidades como traductor, mecanógrafo y linotipista, así que en 1917 lo envió a Los Ángeles con dos objetivos, primero, dirigir un grupo de Estudiantes de la Biblia hispanohablantes que se estaba formando en dicha ciudad, y segundo, encargarse de la publicación de la revista La Torre del Vigía y otras publicaciones en español. Algunas de las primeras publicaciones traducidas por Roberto Montero al español fueron, la revisión del libro “El Plan Divino de las Edades”, el folleto “Sombras del Tabernáculo”, el folleto “Infierno”, el folleto “Millones que ahora viven no morirán jamás”, entre otras.

Montero abrió una oficina en Los Ángeles, y puso manos a la obra traduciendo publicaciones, imprimiéndolas y enviándolas a quienes las solicitaban. Por esas mismas fechas, Abel Ortega llegó a la ciudad de México desde San Antonio, con el propósito de comenzar a difundir las verdades bíblicas. Se estableció en una casa en el barrio de Santa Julia, y aunque ese lugar no era propiamente una sucursal, ya que no se imprimían publicaciones ahí, era el punto de distribución desde donde recibía literatura que Montero le enviaba desde Los Ángeles. En el folleto “El Tabernáculo o Sombras de los Sacrificios Mejores”, publicado en español en 1918, figura tanto la oficina de Los Ángeles como una supuesta sucursal en México, que era la casa de Abel Ortega.

En Los Ángeles, California, Roberto conoció a Noemí Enriquez Herrera, quien también se asociaba con los Estudiantes de la Biblia. Noemí nació en Cusihuriachic, Chihuahua, México, en 1899, era hija de un hombre que llegó a los Estados Unidos a trabajar en la construcción de las vías de ferrocarril entre Yuma, Arizona y Redlands, California. Después de viajar entre Estados Unidos y México intermitentemente por trabajo, recibió una oferta permanente de Southern Pacific y entró a los Estados Unidos de manera legal en 1901. Poco después llevó también a su esposa e hijos. Noemí asistió a la escuela desde pequeña en Estados Unidos.

Roberto y Noemí se casaron el 7 de noviembre de 1919 y tuvieron dos hijos, Maria Luisa, nacida en 1925, y Roberto Jr., nacido en 1927. Su padre tuvo siempre altas expectativas de ellos, y comenzó a educarlos a muy temprana edad. Ambos aprendieron a leer y escribir antes que el promedio. Roberto les enseñó mecanografía y los hizo practicar hasta que ambos lograron velocidades excepcionales. María Luisa podía mecanografiar en un rango de 120 palabras por minuto. Roberto Jr. Era aún más rápido, llegando a las 140 palabras por minuto, en su juventud participó en competencias nacionales de velocidad de mecanografía.

Mientras tanto, en México estaba comenzando a fraguarse lo que después sería un cisma entre los Estudiantes de la Biblia. En 1918, Abel Ortega recibió correspondencia de Alexandre Freytag, un anterior Estudiante de la Biblia que siendo encargado de la sucursal de Suiza, comenzó a utilizar los recursos de la Sociedad para imprimir su propia literatura con ideas contrarias a la doctrina de la Watchtower. Alrededor de 1917 Freytag fue destituido de su puesto en la organización y comenzó a publicar su propia literatura en Francia y a traducirla y distribuirla por todas partes, tratando de desviar a los encargados de las diferentes sucursales. Abel Ortega comenzó a intercambiar correspondencia con Freytag, y en 1920 decidió cortar relaciones con la Watchtower y fundar la iglesia Freytaguista en México. Los Freytaguistas, a cargo de Abel Ortega, continuaron sus operaciones en México hasta la muerte de este, en 1970.

En 1920, tras la separación de Abel Ortega, Montero fue enviado a México a visitar a las congregaciones y grupos que permanecieron activos en el país. Durante su recorrido visitó grupos en Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Puebla y Veracruz. Tras unos meses de visitas regresó a atender sus labores de traducción y distribución en la oficina de Los Ángeles.

En México la obra disminuyó a pesar de los esfuerzos de algunos trabajadores celosos como David Osorio Morales, quien en 1927 tenía organizada la “Rama Mexicana de la Asociación Internacional de Estudiantes de la Biblia” con un salón de estudios en la 4ª calle de Moctezuma en la Cd. De México.

En 1929 J. F. Rutherford decidió abrir una sucursal en México y puso como superintendente a David Osorio. Pero en 1932, cuando Rutherford vino de visita a México junto con Eduardo Keller, destituyó a Osorio debido a conductas inapropiadas e invitó a Roberto Montero a hacerse cargo de la sucursal en México. Montero no pudo atender de inmediato la asignación, ya que en ese año había sido enviado a Chile junto a Richard Traub con motivo de la presentación oficial de la revista Luz y Verdad en ese país. Durante esa visita Montero tenía además como objetivo establecer el uso de la radio como medio de difusión de las buenas nuevas en Chile. Montero y Traub viajaron por varias ciudades de Chile e hicieron contacto con varias radioemisoras para concretar esta idea, la cual se llevó a cabo con éxito. Mientras tanto se quedó Eduardo Keller al frente de la sucursal de México.

Al año siguiente, en abril de 1933 llegó la familia Montero a México para hacerse cargo de la sucursal y de la obra en el país. Tantos cambios habían afectado mucho la obra y para febrero de 1933 solamente quedaban 48 publicadores de los 253 que había en 1932.

Maria Luisa Montero, Noemi Montero, Roberto Montero y Roberto Montero Jr.

Era un reto muy grande para Roberto y Noemí el criar a dos niños de 7 y 5 años de edad, y a la vez organizar la obra casi desaparecida en todo el territorio mexicano. Se hospedaron en una casa de tres pisos, incluyendo el sótano, en la avenida Melchor Ocampo 71. Esta casa fue comprada por la Organización y por muchos años fue la dirección oficial de la sucursal de México. Desde ahí, toda la familia trabajó arduamente para traducir, mecanografiar, imprimir y distribuir las publicaciones a todo el territorio, además de organizar viajes a los Estados Unidos a las asambleas, así como grandes asambleas en el territorio de México.

En agosto de 1940, Montero fue desafiado por un obispo católico de Veracruz a debatir sobre temas bíblicos. Montero acudió a la tribuna del periódico “Sucesos de Orizaba” para cumplir con dicho compromiso, pero unos momentos después de plantear el primer tema del debate, ‘El Infierno es un Lugar de Tormento’, el obispo, Esteban Rosas Navarro, abandonó la tribuna. El periódico le dio 24 horas para responder en persona o por escrito, y como no hubo respuesta, se declaró ganador del debate a Montero.

En 1941 Montero ayudó a organizar la “Asamblea Teocrática de Testigos de Jehová”, que se llevó a cabo del 12 al 16 de septiembre de ese año.

Montero en la asamblea de 1941

En 1943 la familia Montero salió de México y se estableció en San Diego, en donde Roberto consiguió trabajo como linotipista para la San Diego Evening Union. Las circunstancias que rodean su supuesta renuncia como superintendente de sucursal nunca han estado muy claras, y a los miembros de la familia Montero no les gusta tocar ese tema, aun que en alguna ocasión han mencionado que Roberto Montero comenzó a tener ideas contrarias a las enseñanzas de la Watchtower y se volvió apóstata. Aun que no hay información clara con respecto a cuándo empezó a desarrollar estas ideas, parece lógico concluir que fue entre 1942 y 1943, ya que hasta el año de 1943 aparece enlistado en los anuarios como ministro ordenado de los testigos de Jehová. A partir de ese año no hay ni una sola mención de su nombre en las publicaciones de la organización. A pesar de su des asociación de la organización, Montero permaneció con su familia y empezó a trabajar como maestro de español.

Esta situación duró hasta 1951, cuando Roberto, a la edad de 58 años se enamoró de otra mujer de nombre Clara, se separó de Noemí, y luego se divorció. Tras su divorcio, Roberto y Clara se casaron. Esto fue un golpe devastador para la familia, quienes continuaron siendo testigos de Jehová fieles a pesar de las acciones de Roberto. Su hija mayor, Maria Luisa, se había casado para entonces con Gildardo Bordier, un hermano muy activo en el servicio en el idioma español en Los Ángeles. Gildardo fue Siervo de Compañía por muchos años en una congregación en el este de Los Ángeles. También sirvió como Siervo de Asamblea, organizando muchas asambleas de habla hispana en el sur de California. Su hijo Daniel sirve en la actualidad en Betel.

Boda de Maria Luisa y Gildardo Bordier

Maria Luisa y Gildardo se fueron de San Diego en 1953, y se llevaron consigo a Noemí.

Roberto Jr. se casó en 1950 con Hilda Salazar, y tuvieron 5 hijos. Roberto e Hilda también continuaron activos como testigos de Jehová.

Montero continuó casado con Clara y visitando a sus hijos aproximadamente cada 6 meses. Continuó estudiando y aprendiendo idiomas, y escribió un libro titulado “Essential Spanish by the Association of Ideas”. También inventó un idioma artificial similar al Esperanto, llamado AngloLat, y publicó un diccionario en dicho idioma. A la edad de 70 años aprendió griego moderno.

A pesar de ser pequeño y de complexión delgada, siempre fue un hombre enérgico. A la edad de 77 años le dio Alzheimer y su condición se agravó rápidamente hasta que tuvo que ser internado en una casa especial para enfermos de Alzheimer. Vivió ahí los últimos años de su vida. En sus últimos años no podía reconocer a su familia, y perdió la habilidad del habla tanto en inglés como en español. Murió en 1991, tres semanas antes de cumplir 99 años de edad.

Bibliografía

  1. Anuario de los testigos de Jehová, Watchtower Bible and Tract Society, 1995
  2. A Great Battle in the Ecclesiastical Heavens. Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania, 1915.
  3. Watchtower 1921, p. 378
  4. Consolación Julio 1941, p. 16
  5. Biography of Roberto Jorge Montero Varón, Robert Bordier, 2019
  6. Biography of Noemí Enriquez Herrera, Robert Bordier, 2019
  7. Biography of Roberto Montero Enriquez, Robert Bordier, 2019
  8. Biography of Maria Luisa Bordier Montero, Robert Bordier, 2019
  9. Diario de Richard Traub (información recibida en correo de Cristian Calderón).
  10. Anuario de los testigos de Jehová de 1943
  11. Watchtower 1921, p. 378
  12. Apuntes para una historia de los testigos de Jehová en México: Los orígenes, las primeras disidencias y la consolidación de su movimiento, 1919 – 1944. Harim B. Gutiérrez.
  13. El Tabernáculo o Sombras de los Sacrificios Mejores. La Torre del Vigía, 1918

2 Comments

  1. Cornelius Heinrichs
    23 octubre, 2019
    Reply

    Muy interesante!

  2. Guillermo Gutierrez de Piñeres
    25 mayo, 2020
    Reply

    Mi nombre es Guillermo Gutierrez de Piñeres soy Testigo de Jehová aquí en Colombia, los felicito, excelente artículo, me gustaría saber si el hermano Montero envío al hermano Ramón Salgar(aquí en Colombia) alguna carta que los vincule y si podemos tener acceso a una copia de las cartas y de la publicación en Español del Tabernáculo que se ve en este artículo. Quedamos atentos, muchas Gracias.

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