Revista para coleccionistas de fonógrafos elogia el fonógrafo de los Testigos de Jehová

El Fonógrafo vertical inventado por los testigos de Jehová ha dado mucho de qué hablar por su increíble e ingenioso diseño, que es admirado tanto por testigos de Jehová como por los conocedores de equipos de audio en general. La revista especializada para coleccionistas de fonógrafos The New Amberola Graphic (que se publica desde 1967) decidió incluir en su número 100 un artículo sobre este fonógrafo. A continuación, les dejo los scans de esta revista y el texto íntegro traducido al español por mi. Las fotografías también son nuevas, traté de tomar fotos muy similares a las que aparecen en la revista, pero con mejor resolución y a color.

The New Amberola Graphic

Octubre de 1998

Número 100, Vol. XXV, No. 4

El Maravilloso fonógrafo portátil de los testigos de Jehová

Por

Robert J. O’Brien

La motivación capitalista de obtener ganancias estuvo y está detrás de muchos de los esfuerzos por inventar y mejorar los dispositivos de reproducción sonora; sin embargo, la invención de uno de los más sobresalientes fonógrafos no tuvo ninguna motivación económica en absoluto. De hecho, su inventor regaló sus patentes. El inventor era John G. Kurzen; él dio sus patentes a la organización religiosa a la que pertenecía, la Watch Tower Bible and Tract Society, Inc. El fonógrafo que él inventó era una máquina portátil de cuerda manual, la cual usaba una aguja de seguimiento lineal para reproducir discos montados de forma vertical.

El líder de la Watch Tower Bible and Tract Society desde 1917 hasta 1942 fue Joseph Franklin “El Juez” Rutherford. En 1931 él notificó a los seguidores que a partir de entonces se llamarían Testigos de Jehová, y en 1934 propuso que se usaran con las personas interesadas grabaciones de él mismo explicando su religión. La efectividad del fonógrafo fue tanta que en 1937 era la pieza central de los esfuerzos proselitistas, con “una organización de ‘Precursores Especiales’” que encabezarían un programa que involucraba reproducir discos en las puertas de la gente.1

La primera máquina que usaron era una ensamblada por testigos de Jehová a partir de piezas ya disponibles. Se trataba de una máquina poco sobresaliente para su tiempo. Es una maquinaria acústica de cuerda manual con un motor de resorte, montado en una caja con una tapa con bisagras. Pesaba alrededor de 4.4 kilos (ver ilustraciones 1 y 2).

Esta máquina hubiera sido suficiente, si los testigos no hubieran despertado tanto enojo con el uso de su aparato. Hacia finales de la década de 1930, la hostilidad hacia los testigos y sus fonógrafos se hizo evidente cuando apareció publicidad que animaba a la gente a reportar las actividades de los testigos y se llevaron a cabo campañas de postales y peticiones hacia el gobierno para suprimir a los testigos y sus fonógrafos.2  Se aprobaron leyes que exigían a los niños de las escuelas decir el Juramento a la Patria, algo que los testigos de Jehová consideran impío, y los niños fueron expulsados de las escuelas por violar estas leyes.3 Los testigos fueron despedidos de sus empleos por su negativa a saludar a la bandera, y los ataques físicos a testigos se volvieron cada vez más frecuentes.

Particularmente el fonógrafo y las grabaciones de los testigos se volvieron objetos de ataque. Y eran blancos fáciles. El primer fonógrafo que los testigos usaron se ponía en el suelo o en una mesa y se abría para que pudiera reproducirse. El enojado amo de casa no tenía dificultad para arrebatar el disco del fonógrafo o el fonógrafo de la mesa. Existen numerosos registros de discos robados o quebrados y de fonógrafos destrozados o quemados.4

Fue a esta situación a la que John Kurzen respondió. John y su hermano menor, George Kurzen, eran jóvenes que vivían en la sede de la Sociedad Watch Tower en Brooklyn, New York. Siendo niño, John le había pedido a su padre que le diera dos libros, uno de mecánica y otro de física. Su talento y dedicación se hicieron evidentes a tal grado que en la preparatoria le pidieron a John que él impartiera la clase de física. Su aptitud fue reconocida por el Juez Rutherford, y tuvo una larga carrera inventando dispositivos para ayudar a los testigos de Jehová. Una máquina que él inventó para envolver las revistas de los Testigos sigue estando en uso.5

Enfrentándose al problema de desarrollar un fonógrafo que no pudiera ser tan fácilmente agarrado y destruido, John Kurzen inventó una máquina de alarmante originalidad; de hecho, él obtuvo patentes de dos diseños muy parecidos. (ver ilustraciones 3 y 4). Para proteger el disco de ser arrebatado y destruido, diseñó un sistema que permitía reproducir el disco sin abrir la máquina. Sin embargo, para que el aparato pudiera ser cargado con facilidad, debía ser llevado como un maletín, como se llevaba el primer fonógrafo. En esa posición, la medida horizontal del fonógrafo sería tan pequeña que el disco debía montarse verticalmente. (Ver ilustración 5. Kurzen y Rutherford evidentemente nunca pensaron en regresar a grabaciones en cilindro).

Sin embargo, con el disco sujetado en posición vertical, el fonógrafo no podía depender de la gravedad para mantener la aguja en el surco. Más bien, se mantenía en su lugar por apalancamiento. Claramente, el enorme brazo del modelo anterior sería impráctico para esta máquina. En lugar de eso, el sujetador de la aguja está adherido a un pequeño y ligero brazo que va sujeto directamente al centro del diafragma de reproducción. El diafragma está adherido a una pieza de madera rectangular, y el ensamble completo, incluyendo la aguja, el diafragma y el sujetador de madera, se desliza en línea recta mientras la aguja recorre el surco (ver ilustración 6). La máquina es activada al girar una perilla en el exterior del maletín.

Ahora los testigos ya no tenían que exponer el disco, pero eso no es todo, no tenían siquiera que soltar la máquina. De hecho, podían reproducir la grabación sujetando el fonógrafo a su lado al estar parados en la puerta de la persona.

Otros ingeniosos elementos se incorporaron en estos dos diseños. En cada diseño la agarradera es también la palanca que da cuerda al motor (el motor fue fabricado en Suiza y se dice que es inusualmente silencioso).6 Debajo de la tornamesa hay dos compartimentos, uno en donde los testigos llevaban copias de la literatura que distribuían y otro donde llevaban algo de comer.

La principal diferencia entre las dos máquinas diseñadas por Kurzen está en el acomodo del ensamble de reproducción. El primer diseño, que tiene fecha de aplicación del 25 de junio de 1940, con número de patente 2,316,174 otorgada el 13 de abril de 1943, tiene un ensamble de reproducción separado de la tapa del fonógrafo. En seis meses Kurzen encontró una manera de reducir el número de partes incorporando el ensamble de reproducción en la tapa del aparato. Este diseño seguramente resultó significativamente más ligero que la primera versión; esta máquina también pesa alrededor de 4.4 kilos, casi exactamente lo mismo que la primera máquina usada por los testigos, sin embargo, no es tan gruesa como la anterior. La solicitud original de patente de este segundo diseño fue llenada el 7 de diciembre de 1940, y se le otorgó el número de patente 2,316,175 también el 13 de abril de 1943. No se sabe si se distribuyó alguna máquina con el diseño de la primera patente; sin embargo, del diseño posterior se hicieron cinco mil aparatos.7 El fonógrafo portátil con discos montados verticalmente fue usado por los testigos de Jehová por algunos meses, pero la patente apenas había sido concedida cuando la práctica de predicar con fonógrafos fue descontinuada.

Rutherford, quien había sido un orador extraordinariamente efectivo, murió el 8 de enero de 1942. Su sucesor, Nathan Knorr, era bastante diferente de Rutherford. El deseo de Knorr de anonimato era tan grande como había sido el deseo de Rutherford de atraer la atención hacia si mismo. Bajo Knorr, la organización instituyó una política de publicación anónima de las obras de los testigos.  Knorr también incorporó las “escuelas teocráticas” para entrenar a los testigos para hablar en nombre de la organización. Para 1944 el fonógrafo fue abandonado como instrumento de proselitismo, y los discos de fonógrafo, portando la apariencia de Rutherford, cayeron en desuso.8 El maravilloso invento de John Kurzen, evidentemente el primer fonógrafo con un disco montado verticalmente y la primera máquina en usar un seguimiento de disco lineal, fue abandonado a tan solo meses de obtener su patente.

Notas

  1. Testigos de Jehová – Proclamadores del Reino de Dios, Brooklyn: Watchtower Bible and Tract Society of New York, 1993, pp. 85, 721.
  2. Archivos del Departamento de Justicia 17169-1: 1668-1, 2 y 17169-1: 1669-3.
  3. Delaware fue el primer estado en pasar dicha ley, vea Del. 1925 p. 440, Cap. 180, secc. 2. Actualmente el mejor relato del arreglo completo de persecuciones de los testigos se encuentra en la obra de David R. Manwaring, Render unto Caesar: The Flag-Salute Controversy, Chicago: U. de Chicago Press, 1962.
  4. He provisto un relato de estos desarrollos en “The Religious Persecution of the Phonograph”, por publicarse.
  5. Toda la información de este párrafo viene de una entrevista con Russell Kurzen el 2 de diciembre de 1997.
  6. La información sobre el fabricante del motor viene de la entrevista telefónica con Russell Kurzen; la información de la operación silenciosa del motor viene de una carta.
  7. Entrevista telefónica con Russell Kurzen.
  8. “Inventos modernos usados para predicar la Buenas Nuevas” ¡Despertad!, 8 de diciembre 1984, p. 7.

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *